Estenosis hipertrófica del músculo pilórico (EHP)
La estenosis hipertrófica del músculo pilórico se caracteriza por vómitos proyectivos que se pueden presentar entre la 2da y 8va semana de vida, algunos lactantes comienzan los síntomas en la primera semana de vida, habiendo casos descriptos de más de cinco meses de edad.
Se trata de una anomalía adquirida debida a la hipertrofia de la musculatura circular del píloro.
La etiología sigue siendo desconocida, existen diferentes teorías, una postula que las células nerviosas del plexo mientérico son anómalas en número y función, otra postula que la hiperactividad o el espasmo prolongado de la musculatura predispondrían a la hipertrofia.
En la literatura clásica se describe como más frecuentes en los varones primogénitos pero en las últimas series la frecuencia es igual en mujeres que en hombres.
Existe una llamativa frecuencia en trillizos.
No hay reportes de que la enfermedad se transmita de manera autosómica dominante, no obstante hay una incidencia familiar importante.
Además se lo puede observar un aumento en la incidencia en asociación a otras malformaciones del aparato digestivo como atresia de esófago, fístula traqueo-esofágica y hernia hiatal, así como síndromes como Turner, rubéola congénita.
El diagnóstico diferencial es el reflujo gastroesofágico y el píloroespasmo.
Al examen físico se puede palpar la masa abdominal que representa la oliva pilórica o bien observarse el hiperpesistaltismo gástrico a través de la pared abdominal.